SEARCH C-FAM
UNFPA Executive Director Departs
9/1/2010 09:36 AM
"The Future of the European Union"
9/1/2010 08:51 AM
Independent Audit Panel Finds Flaws in UN Climate Reports
8/31/2010 10:56 AM
Conscientious Objection Objected to by European Politicians
8/31/2010 06:56 AM
Emergency Food, Water, Soap, and... Condoms?
8/30/2010 04:29 PM
Volumen 11, Numero 22
May 15, 2009
Filipinas: La UE interviene en un debate interno sobre "salud reproductiva".
(NEUVA YORK - C-FAM) El jefe de la delegación de la Comisión Europea en Filipinas, el embajador Alistair MacDonald, intervino de manera estrepitosa en un intenso debate legislativo, instando a los funcionarios de ese país a aprobar un controvertido proyecto de ley, a la vez que estableció vínculos entre la aprobación y un aumento del apoyo económico extranjero, según trascendió.
La semana pasada, MacDonald se dirigió a los legisladores filipinos desde un foro esponsorizado por el Fondo de Población de la ONU, a fin de promover la Ley de Salud Reproductiva de 2008 en Manila. Les reprochó el no haber aprobado el proyecto legislativo, y dijo que brindar servicios de salud reproductivos “efectivos y accesibles” era “responsabilidad del Estado ante el pueblo filipino”.
La Agencia Australiana para el Desarrollo Internacional y la Agencia Española de Cooperación Internacional -esta última, perteneciente al gobierno socialista español- también reclamaron que se aprobara el proyecto, durante el mencionado foro.
Según reportes de la prensa, MacDonald indicó que el 60% de la ayuda económica proveniente de la Unión Europea está destinada, en la actualidad, a los programas de salud reproductiva. Su objetivo era asociar un aumento del subsidio directo a nivel provincial con el incremento en el uso de anticonceptivos, premiando a las provincias que promovieran de manera más efectiva la anticoncepción.
MacDonald desmintió haber establecido ningún tipo de relación y dijo que, si se aprobaba el proyecto, simplemente “se contribuiría a que los fondos para la salud fueran empleados en el bienestar de aquellos que más lo necesitan”.
Sin embargo, las palabras de MacDonald provocaron la irritación de algunos críticos filipinos, quienes consideran que su intervención no fue más que un entrometimiento injustificado en los asuntos legislativos de una nación soberana.
Esto trae a la memoria el accionar de la embajadora de la Comisión Europea en Nicaragua, Francesca Mosca, quien en 2006 se unió al Fondo de Población, otros organismos de la ONU y varias naciones donantes europeas para solicitar que Nicaragua anule las leyes que intensifican la protección de la vida intrauterina. Según trascendió, Suecia retiró su ayuda económica por 20 millones de dólares, y Finlandia amenazó que haría lo mismo si no se introducían cambios en las leyes nicaragüenses contra el aborto.
Ente otras cosas, la legislación filipina sobre salud reproductiva promovería la educación sexual y el uso de anticonceptivos, inclusive de aquellos que se consideran abortivos.
Algunos comités de las Naciones Unidas, ciertas organizaciones no gubernamentales y, más recientemente, la nueva secretaria de Estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton, han incluido el aborto dentro del término "salud reproductiva", si bien esto aún no ha sido acordado por la Asamblea General de la ONU. El aborto es ilegal en Filipinas, y su Constitución protege "la vida de los niños en gestación desde la concepción". MacDonald estuvo cerca de relacionar el aborto con la “salud reproductiva” al sostener, en cambio, que la causa del “aborto ilegal” era la carencia de un “marco efectivo para la salud reproductiva”.
Tiempo atrás, los funcionarios de la Unión Europea negaron que promover el aborto como parte de la “salud reproductiva” estuviera contemplado en la política de la UE. Un alto miembro del Parlamento Europeo recordó a Friday Fax que, en respuesta a una pregunta directa formulada en 2003 por Dana Rosemary Scallon, quien era entonces miembro irlandesa del Parlamento Europeo, sobre si “el término ‘salud reproductiva’ implica la promoción del aborto”, el Consejo de la Unión Europea respondió “no” y agregó: “no aceptamos que el aborto deba formar parte de las políticas de educación en salud reproductiva y control de la natalidad”.
Para entrar en efecto, el proyecto de salud reproductiva tendría que ser aprobado tanto por la Cámara de Diputados filipina, como por la de Senadores, y luego ser decretado por la presidente Gloria Macapagal-Arroyo.
Traducción: Luciana María Palazz


